En un hecho que no registra precedentes en el fútbol argentino ni en el sur del Congo (?), el arquero Samuel Hijaijiba fue separado de forma definitiva del plantel de Almirante Brown luego de negarse a hacer “La de Dios” en un partido definitorio en la primera B de la división Argentina.
Su técnico, Blas Armando Giunta no anduvo con vueltas y fue muy enfático al definir la situación “Estamos en un momento en donde necesitamos de la suerte, de Dios, de todos los santos, de la mafia rusa y todo lo que pueda hacer que salgamos campeones de la Primera B….y viene este pelotudo a decirme que no puede hacer ese movimiento porque el señorito no cree en Dios. Con eso me bastó para separarlo del plantel”.
Momento en que Hijaijiba se niega a hacer la polémica jugada y deja pasar el balón hacia la red.
"Hacé la de Dios la conchitumá", Giunta dandole la indicación de la discordia.
Ante la requisitoria periodística para saber la opinión del arquero marginado por creencias religiosas, pudimos llegar a escuchar su palabra, esto fue lo que nos dijo Samuel Hijaijiba: “El profe me dijo que haga “la de Dios” en una jugada de ataque del equipo contrario y me negué, ahí vino el gol porque me quedé absolutamente parado sin reacción. Me niego rotundamente a creer en seres superiores para poder abortar una jugada de gol. Además no creo que haciendo “La de Dios” hubiera podido atajar esa pelota. Dios no existe por lo tanto no me iba a servir de nada eso.”
ALGO ASI TENIA QUE HACER. CONTO SAMUEL HIJAIJIBA
EAAl delicado tema ha sido tapa en los diferentes diarios argentinos provocando dispares puntos de vista.
Clarín, Crónica y Olé se hicieron eco de la noticia.
Resumen argumental. Samara es una joven de Liverpool que desaparece en extrañas circunstancias cuando un avión de la fuera aérea inglesa sufre un desperfecto técnico y cae, sin que sus pilotos puedan salvar la situación, de punta en una zona intrínseca de la joven. Un mito urbano relata que las ultimas palabras de la muchacha antes de perecer fueron: "La re concha de la lora". Y que sobre su última voluntad pesa una maldición que terminaría con la vida, o en el peor de los casos, con la imagen publica de quien osara arruinar la carrera musical de su grupo favorito. The Beatles. Es así que años mas tarde la maldición cobra efecto contra la mujer que causó estragos en el seno de la banda y que terminó de alguna u otra manera con la misma. La historia toma un giro inesperado cuando Samana se enamora de la Tikim.